Creemos que está claro el inmenso poder que tienen los medios de comunicación de masas en nuestra sociedad, ¿pero somos realmente conscientes de hasta dónde llega su influencia? Hace tan solo un par de meses, una cadena de televisión sembraba el pánico en Osetia del Sur al asegurar que la región estaba siendo invadida por Rusia, aunque en realidad todo formaba parte de una ficción integrada en un programa de televisión. El asunto no tiene la más mínima gracia si recordamos que Georgia y Rusia se enfrentaron por el domino de esta zona hace únicamente dos años y que varias personas sufrieron infartos por culpa del reportaje. Pero éste es solo un caso más, probablemente más sonado por las duras consecuencias, pero no se trata ni mucho menos de una situación aislada. Sin ir más lejos, hoy en día con el más que famoso tema de la crisis vemos como el que los medios comenten una u otra cosa hace bajar y subir la bolsa como si ésta pendiera de un hilo sujetado por el cuarto poder. Encontramos un caso clásico entre todos si nos remontamos al 30 de octubre de 1938: la radiofónica Guerra de los Mundos de Orson Welles. En aquella ocasión, los estadounidenses huían despavoridos creyendo ser víctimas de una invasión extraterrestre retransmitida en directo por la CBS. Probablemente fue la primera ocasión en la que se hizo palpable la facilidad con la que podemos creernos irrealidades transmitidas desde los medios, la primera vez que nos preguntamos cuántas veces habría ocurrido esto antes.



