-Desde la barrera-
Me rechinan los oídos y alguna parte más del cuerpo no pronunciable con sólo escuchar el nombre de esta organización. La SGAE, la temerosa e implacable SGAE. Créanme cuando les digo que ante “ESTOS” es imposible luchar, no hay quién pueda con ellos y no se les ocurra acudir a la vía judicial, se quedarían listos de papeles, les garantizo que no hay ninguna posibilidad.
“ESTOS” inventaron la recaudación más perfecta que existe como medida de aplacamiento a la piratería, por aquí pierdo, por aquí gano. Pero, ¿no les sorprende que ningún cabeza de cartel es monigote visible de la organización?, ¿qué solo los artistas más acabados que los litros de alcohol o la puerta de Alcalá abanderan la causa? Piensen por un momento cuántos años, y soy bueno porque quizá sean décadas, llevan “ESTOS” sin vender un disco. Ya ni para las tertulias valen, si es que antes valían.
Lo último es intentar que un club de fútbol de Cataluña abone y contribuya a la causa cada vez que suene su himno cuando los jugadores saltan al césped. La verdad que les digo una cosa, qué ingeniosos son ¿eh? Ni a los guionistas de Aída se les hubiera ocurrido algo mejor. Ya no se conforman con las bodas, comuniones, discotecas, pubs, tabernas… Hablando de tabernas, una muy buena les cuento: a un buen amigo le obligan a pagar por tener en su taberna una tele de fondo, que no hace más que difuminar las miserias de los fieles de la barra. ¿Ven como son ingeniosos? Lo próximo, igual sea cobrar a las madres que cantan a sus bebés nanas para dormir. Miren, esa idea no se la voy a cobrar, yo también contribuyo con “ESTOS”.
Yo me jugaría lo que fuese a que detrás de “ESTOS” hay algo gordo, muy gordo. Una organización a la que no hay forma de meterle mano ni judicialmente es porque tiene un respaldo “cuasi” mafioso. Ganar un pleito a “ESTOS” no es difícil, es imposible. Fíjense lo que les digo, prefiero vérmelas con Hacienda que con “ESTOS”. Imposible is nothing, la excepción que confirma la regla.
La cuota estándar son 100 euros, por no andar con piquillos, tampoco vamos a ponernos quisquillosos. Que eres discoteca un poquito más, que eres bar de copas un poquito menos, que eres taberna con tele pero la mayoría del tiempo sintonizas un canal temático de música… tanto. No se preocupen que está todo pensado. Yo en la ducha me quedaría calladito no vaya a ser que aparezca un inspector de “ESTOS” por detrás de la cortinilla. Chsss…eee!! Que te he pillao! Con que cantando lo último de Fito, ¿eh?, venga 50 euros. Llévense cartera al baño a partir de ahora, lo mismo descuentan por pagar en el acto.
Pd- Confirmado: el próximo objetivo de “ESTOS” es el “duérmete niño, duérmete ya…”



