EScomunicación

Textos y reflexiones sobre periodismo, tecnología y la relación entre ambos

Archive for Noviembre, 2013

EGM 2013: La prensa escrita sigue cayendo

Deja tu comentario

El último Estudio General de Medios de 2013 muestra que la penetración de la prensa escrita -diarios, suplementos y revistas- sigue descendiendo, al igual que otros medios. Son unas caídas mínimas que contrastan con el aumento de la penetración de internet, fundamentalmente gracias al auge de los smartphones como dispositivo primario de acceso a la red. Podéis consultar el resumen general en este enlace, o ver la presentación que os adjunto a continuación, realizada por Zenith.

 

Avance 2º ola EGM 2º acumulado 2013 from Zenith España

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

29 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

¿Debe el periodista hacer públicas sus opiniones? Debate entre Bill Keller y Glenn Greenwald

Deja tu comentario

 

 

       VS

 

 

A través de la Asociación de la Prensa de Madrid, he llegado a este apasionante debate en el que el periodista del New York Times y antiguo director del diario Bill Keller desafía a Glenn Greenwald, el periodista que reveló las filtraciones de Edward Snowden, a un intercambio de ideas sobre el estado actual y el futuro de la profesión, abordando temas tan candentes como si los periodistas deben ser transparentes en sus ideas políticas o no es necesario que los lectores las conozcan. A continuación, os resumo lo más interesante, a mi juicio, de dicho debate.

Keller comienza señalando que ambos han llegado al periodismo desde diferentes tradiciones. Mientras que el antiguo director del NYT ha pasado su carrera trabajando en periódicos, primando un periodismo agresivo aunque imparcial en el que los periodistas debían guardar sus opiniones a no ser que trabajaran en las páginas de opinión, Greenwald proviene de una tradición más activista -primero como abogado, luego como bloguero y columnista y pronto en un nuevo medio financiado por el fundador de eBay-, y todo lo que escribe parte de un punto de vista determinado.

En este sentido, para Greenwald no hay duda de que los medios de comunicación establecidos, incluyendo por supuesto al New York Times, han realizado un periodismo excelente en las últimas décadas, pero que el modelo del periodista que obvia sus percepciones subjetivas, sus opiniones, también ha producido mucho periodismo de baja calidad y algunos hábitos perniciosos que debilitan a la profesión. Si un periodista tiene miedo de expresar cualquier opinión y se limita a sentencias declarativas tipo “X ha dicho Y” nunca encontraremos noticias que contengan frases como “X ha dicho Y y eso es falso”.

Keller no define su trabajo como periodista por decir a los lectores lo que él piensa, o lo que ellos deben pensar, sino por contar lo que los lectores necesitan saber para decidir por ellos mismos

Pero más allá de este debate, Greenwald subraya que los únicos parámetros que deben importarnos a la hora de valorar el periodismo son la exactitud y la credibilidad. En su opinión, desvelar antes que ocultar los valores del periodista ayuda a un periodismo más honesto, pero ningún periodismo tiene auténtico valor si no descansa sobre los cimientos de los hechos, las pruebas y la verificación. Proclamar que periodistas que muestran sus valores no pueden hacer buen periodismo es tan poco válido como decir que los periodistas que no lo hacen tampoco pueden. A priori, las opiniones de un periodista no tienen que influir en la calidad de su trabajo periodístico.

Ante esto, Bill Keller subraya que, si bien ahora trabaja en la sección de opinión, cuando era director del NYT y periodista de calle, por decirlo de alguna manera, no definía su trabajo por decir a los lectores lo que él pensaba, o lo que ellos debían pensar, sino por contar lo que los lectores necesitan saber para decidir por ellos mismos. También denuncia el simplismo al afirmar que si un periodista, por ejemplo, no usa la palabra “tortura” en una información, está fallando un test de valor o encubriendo algo.

Greenwald contesta que ocultar la posición ideológica del periodista le da más “manga ancha” para manipular su trabajo porque el lector no conoce esa posición y por tanto no puede tenerla en cuenta a la hora de formar su opinión. El periodismo debe informar al público de hechos ciertos y vitales, y tiene la capacidad única de ser un contrapeso del poder, y para él cualquier regla no escrita que interfiera con esos dos aspectos debe ser descartada.

Greenwald destaca que su visión del periodismo requiere tanto de ecuanimidad como de respeto a los hechos, y piensa que eso se consigue mejor siendo honesto acerca de las opiniones del periodista

Keller introduce otro debate cuando cita una entrevista a Greenwald en la que éste se refiere a que la cobertura de asuntos gubernamentales o de otras grandes instituciones va a cambiar por la omnipresencia del contenido digital, que hace posible que personas como Edward Snowden o Bradley Manning hayan dado pie a las noticias más importantes de los últimos años. Para Keller, no basta solo con eso, también hay que estar dispuesta a arriesgarlo todo. Las mismas herramientas digitales que hacen tan sencillas las filtraciones también hacen muy difícil evitar ser pillado. Por eso, sostiene, sigue teniendo gran importancia el periodismo de investigación que cultiva fuentes durante meses o años frente a personas singulares que deciden confiar a un periodista o un medio la información confidencial a la que tienen acceso.

Glenn Greenwald asegura a su vez que, junto a nuevas tecnologías que mejoren la privacidad, valientes como Manning y Snowden son cruciales para arrojar luz sobre algunos asuntos oscuros. No debería requerir un gran valor o sacrificio desvelar actos ilícitos del gobierno hechos en medio del secreto, pero es así. Y para Greenwald eso es un inmenso problema de la democracia, uno para el que todos los periodistas deberían estar unidos y luchar.

Volviendo al tema de la imparcialidad, Keller destaca que es una aspiración legítima del periodismo, hoy más que nunca, pues vivimos en un mundo en el que el público tiende a prestar atención a los medios afines a su opinión. Es muy fácil sentirse informado leyendo y escuchando a los medios de “tu cuerda” y no encontrar nunca informaciones que desafíen tus puntos de vista y tus prejuicios.

Greenwald termina el debate destacando que su visión del periodismo requiere tanto de ecuanimidad como de respeto a los hechos, y que piensa que eso se consigue mejor conociendo las opiniones del periodista, en vez de usar un punto de vista desde ningún sitio que implica falsamente que los periodistas están por encima de los puntos de vista normales.

Este es un pequeño resumen del debate, que puedes encontrar íntegramente en su versión original en inglés aquí. Hay muchos más asuntos que han tratado en el debate original, y os animo a que lo leáis, pues aborda cuestiones que están en la misma raíz del periodismo y que son vitales para su futuro.

Fotografías: Wikipedia

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

27 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

Cinco tendencias que transformarán la industria de la publicidad

Deja tu comentario

Que la industria de la publicidad también está en un proceso de transformación hacia lo digital es algo más que evidente. Como los medios de comunicación dependen en gran medida de la publicidad para su viabilidad económica, es lógico que en EScomunicación nos fijemos también en cómo afronta esta industria el cambio de paradigma en que nos encontramos. A este respecto, Bob Lord, director ejecutivo de AOL Networks, ha expuesto hace poco cinco tendencias que transformarán la industria de la publicidad, que por su interés, os compartimos a continuación.

  • Asistiremos a un auge de la automatización. A medida que tecnologías más automatizadas reemplacen a la planificación manual, la publicidad podrá dedicar más recursos al lado creativo de la industria. La automatización beneficiará también a los medios. Automatizar significa hacer más accesible el espacio de los medios a los anunciantes gracias a la tecnología; se trata de agilizar los procesos, no establecer subastas automáticas. En 2014, el 22% de la publicidad puede estar ya automatizada.
  • Los sistemas abiertos serán los que tengan más éxito. Los sistemas cerrados que fuerzan a los anunciantes a trabajar con un conjunto de compañías perderán terreno frente a los sistemas abiertos, que harán la planificación y la compra de publicidad mucho más sencilla para todos los agentes implicados.
  • La publicidad móvil y multipantalla impulsará las ventas. Nielsen ha predicho que para 2016, el 50% de los anuncios digitales será en múltiples pantallas (ordenadores, tabletas y smartphones). Nuevas innovaciones para mejorar la capacidad para definir el target y conocerlo a través de los diferentes aparatos que usa, harán de esta tendencia la mayoritaria en el futuro.
  • Los anuncios premium se volverán aún más premium. A medida que la automatización se extienda y los publicistas tengan tiempo para ser más creativos, la industria demandará más oportunidades premium para ir más allá de los banners y conseguir anuncios más sofisticados y personalizables.
  • Las estrategias de publicidad estarán orientadas a la convergencia. Creativos, creadores de contenidos y programadores ya no pueden operar en compartimentos estancos y separados. La tecnología, los datos y el marketing deben funcionar en conjunto para lograr los mejores resultados.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

25 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

¿Puede el diseño salvar a la prensa?

Deja tu comentario

Ésa es la pregunta que se hace Jacek Utko, diseñador polaco que ofreció esta charla en TED en febrero de 2009. Aunque han pasado varios años desde la misma y la situación ha cambiado bastante, sigue siendo igualmente válida y muestra la importancia de un buen diseño, que puede transformar por completo la percepción del lector. De hecho, el diseño es más importante que nunca para un medio de comunicación, porque debe ser coherente a través de múltiples soportes y explotar las posibilidades que le ofrece cada uno de ellos. Cuando la oferta informativa es tan amplia, hay que atraer al lector desde el primer vistazo y ofrecer un continente tanto o más atractivo que el contenido. Por eso, la labor del diseñador es una de las más importantes en un medio; como dice Utko: “El diseño puede cambiar todo en tu empresa, incluso puede cambiarte a ti“.

 

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

22 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

La credibilidad de los medios no depende del soporte

Deja tu comentario

Ante la pregunta de mi amigo Alberto el pasado lunes en Facebook, mi primera reacción fue pensar en que ya existen medios online con credibilidad contrastada como Politico, que ha llegado a ganar un Pulitzer, al igual que el Huffington Post. La situación en España no es absoluto comparable, ya que en este tema estamos años por detrás de Estados Unidos y el fenómeno de los confidenciales que se dio en nuestro país merece capítulo aparte. Pero cuanto más pensaba en el tema, más me daba cuenta de que estaríamos perpetuando una división que no tiene sentido: no existen medios en internet y medios fuera de internet igual que no existen medios en la televisión y medios fuera de la televisión. Son solo soportes y la credibilidad de un medio de comunicación no depende del soporte, ni tampoco le viene otorgada por éste, aunque muchos aún piensen así.

Es algo tan obvio que hasta podemos pasarlo por alto. El prestigio y credibilidad de cualquier medio de comunicación es fruto del trabajo de sus profesionales a lo largo del tiempo y eso no tiene nada que ver con el canal o soporte por el que difunden sus informaciones. A su vez, el alcance y repercusión del medio de comunicación se verá aumentado en proporción directa a su prestigio. Tomemos el caso de los papeles de Bárcenas. ¿Habrían tenido la misma repercusión si hubieran sido publicados en otro medio de comunicación? Cuando El País publicó los papeles, tuvo un eco tremendo en todos los medios de comunicación de España y muchos en el extranjero. Ese eco es fruto en primer lugar de la credibilidad obtenida por El País en casi cuarenta años de periodismo y en segundo lugar, del alcance y difusión que le concede esa credibilidad. Si hubiesen sido publicados por otro medio de comunicación, los resultados habrían sido distintos.

Usemos la división artificial de “medios de internet” e imaginemos que hubiera pasado si los papeles hubieran salido a la luz en cualquiera de los varios medios nativos digitales de España, como Vozpopuli o Infolibre. El alcance bien podría ser el mismo, ya que los mayores consumidores de medios de comunicación son los propios periodistas y muchos no dudarían en hacerse eco de la noticia. Pero no todos lo harían, pues los mayores perpetuadores de la división artificial entre medios de internet y medios fuera de internet son los propios medios de comunicación. Si Vozpopuli hubiera publicado los papeles de Bárcenas, tengo serias dudas de que El País o El Mundo lo recogieran en su edición del día siguiente. A la tradicional rivalidad entre medios de comunicación hay que sumar que todavía no conceden a los medios de internet la credibilidad necesaria. A no ser que sea una noticia de gran alcance, pocos periódicos se hacen eco de las exclusivas de otros, con lo que aún menos lo harían de un medio digital.

En resumen, y para contestar a Alberto, todavía queda camino para que los medios de comunicación digitales obtengan la credibilidad de los medios convencionales, primero porque los medios tradicionales deben superar esa reticencia a considerar a los digitales como iguales, y segundo y muy especialmente porque tienen que trabajársela a golpe de exclusiva y trabajo periodístico. Al final, es por su trabajo por lo que se les va a juzgar y es por ello que la credibilidad de los medios no depende del soporte, aunque muchos todavía piensen así.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

20 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

Seis motivos para que los periodistas pierdan el miedo a programar

Deja tu comentario

Coding

No es la primera vez que trato en EScomunicación sobre los periodistas y la programación; en mayo pasado ya hablé sobre este tema, que en el mundillo del periodismo hispanoamericano parece que no tiene el mismo alcance que en el periodismo anglosajón, donde cada cierto tiempo resurge el tema, con sus defensores y detractores. Más allá de repetir los argumentos que usé en su momento, me gustaría destacar los seis puntos que ha usado recientemente Paul Bradshaw en Online Journalism Blog para demostrar que aprender a programar, en el sentido de conocer los fundamentos del código, es esencial para los periodistas en la era de internet.

  • Afecta directamente a la información a la que puedes acceder. Si saber cómo usar las funciones avanzadas de búsqueda de Google puede marcar la diferencia a la hora de encontrar información en la red, imagina qué podrías conseguir si añadimos el aprendizaje de otros conceptos como una API o la red profunda.
  • Afecta a cómo puedes filtrar y procesar toda la información que te llega, una habilidad inapreciable ante la sobreabundancia de información en la que vivimos. Hace poco hablé de ello y cómo organizar y gestionar tus fuentes de información, pero si además de saber usar esas herramientas puedes añadir códigos personalizados a tus necesidades, nunca te verás afectado por una sobrecarga informativa.
  • Afecta a tu capacidad de verificar fuentes y documentos. Saber cómo conseguir los metadatos de un documento de Office, un PDF o una imagen puede ser la clave para detectar una falsificación y saber cómo conseguir el Whois o verificar la caché de un sitio web pueda darte información muy valiosa sobre los propietarios de ese sitio.
  • Afecta a cómo puedes proteger tus fuentes. Para todo periodista, proteger la identidad de una fuente es esencial y hay ocasiones en las que solo se habla con esas fuentes mediante correos electrónicos, por lo que saber cómo navegar de forma anónima, cómo usar clientes seguros de mensajería instantánea o los fundamentos de la encriptación de e-mails es un conocimiento cada día más necesario.
  • Afecta a tu habilidad para aprovechar el conocimiento de los usuarios. En el año 2009, el periódico The Guardian pidió ayuda a sus lectores para examinar los 700.000 documentos sobre gastos de los miembros del Parlamento Británico, permitiendo que cualquier ciudadano pudiera examinar esos archivos, anotarlos y comentarlos. No todos los periodistas se verán en esa tesitura y normalmente podrán hacer su trabajo solos, pero nunca hay que olvidar que siempre hay alguien que sabe más que tú; aprovechar su conocimiento solo puede beneficiarte y para ello necesitas saber cómo y qué herramientas debes desarrollar.
  • Finalmente, afecta a cómo puedes conseguir que los usuarios se involucren. ProPublica tiene en su web una base de datos en la que se puede comparar diferentes escuelas e institutos de todo Estados Unidos. Cualquier usuario puede buscar la escuela a la que va su hijo y compararla con el resto de las de la ciudad, o incluso del estado, para comprobar las diferencias entre las mismas: cuál tiene el profesorado más experto, dónde hay más becas de comedor, etc… Una herramienta como esta es un gran ejemplo de servicio público y para ello también hay que saber cómo desarrollarla.

Todas estas razones son más que suficientes para perder el miedo al código. No tienes por qué tener el nivel de un programador, porque como periodista no es tu trabajo; pero sí te ayudará mucho tener las nociones necesarias para saber qué puedes pedir y qué se puede conseguir a partir de la información que obtienes. Además, gracias a ese conocimiento, podrás obtener más y mejores informaciones. En la licenciatura de periodismo, al menos cuando yo la estudié hace unos cuantos años, hay asignaturas como Principios de economía o Introducción a las ciencias jurídicas; ya es el momento de que haya una o más asignaturas dedicadas a conocer fundamentos de programación y todas las herramientas que hay en la red. Parafraseando a Woody Allen, es el sitio donde vamos a pasar el resto de nuestra vida.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

18 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm

El periodista debe velar por su propia carrera

Deja tu comentario

La situación actual de los medios de comunicación es muy complicada, como saben todos los lectores de EScomunicación, y afecta directamente al futuro de la profesión periodística. Cuando la mayor parte de las empresas periodísticas están en números rojos, ¿qué ocurre con los periodistas? ¿Cómo debe cobrar un periodista? La respuesta es sencilla: con dinero. Una vez señalada la obviedad viene la parte más complicada de la ecuación: ¿De dónde sacamos el dinero para pagar a los periodistas si las empresas acumulan años seguidos de pérdidas? Quizás el único aspecto positivo de la crisis económica es que ha hecho que muchos seamos conscientes de que jubilarse en la misma empresa donde has desarrollado toda tu carrera profesional es algo que ya solo ocurrirá en casos muy excepcionales.

El mercado se ha vuelto más volatil, porque pocas empresas pueden garantizar un empleo durante la vida útil del trabajador, y en el caso de los periodistas menos aún. Es por ello que el periodista del siglo XXI, al igual que cualquier otro profesional, debe velar por su propia carrera. Tiene que ocuparse de su formación, de que ésta sea continua, y de mantenerse al tanto de los últimos avances en su profesión. Ya no basta con seguir haciendo lo mismo que hace diez años y hoy un periodista debe saber muchas más cosas que solo escribir o locutar una noticia.

Hablando el otro día con una compañera de profesión, me comentaba que estos meses de noviembre y diciembre van a ser matadores, trabajando para una cadena de televisión los fines de semana, con una productora de martes a jueves y con otra el resto de días. Además de ser un ejemplo de amor a la profesión y ganas de trabajar, su caso es un ejemplo de cómo muchos periodistas del siglo XXI van a ganarse la vida, a través de muchas colaboraciones con diferentes medios, diversificando los riesgos. El vincularse a una empresa da estabilidad y seguridad económica, pero ese vínculo es también una cadena que te ata, y cuando la empresa va mal, a ti te va mal y si desaparece, tú lo haces con ella.

Por eso, todo periodista debe pensar siempre a medio y largo plazo en cada decisión que tome en su profesión. Aprender a hacer una instalación de WordPress puede que te parezca que no tiene utilidad ahora, pero si el día de mañana debes hacerte trabajador autónomo y quieres vender tus servicios, puede ser la clave para pasar de simplemente “periodista” a “creador de sitios web”. Saber usar todas las capacidades de tu smartphone puede salvarte el pellejo (profesionalmente hablando) cuando no tienes los recursos de un gran medio de comunicación a tu alcance. O simplemente conocer como funciona el proceso legislativo del Congreso de los Diputados puede ayudarte a ver la noticia antes que nadie. Todo aprendizaje es bueno, y debe ayudarte a conseguir tu objetivo. ¿Quieres ser fichado por una gran cadena? ¿Quieres mantenerte en tu puesto? ¿Quieres independizarte de los medios y ser un profesional autónomo? Piénsalo y enfoca las decisiones de tu carrera hacia ese objetivo. Nadie va a ayudarte mejor que tú mismo.

 

Si te gustó este post, compártelo.

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

15 de Noviembre de 2013 a las 9:09 pm