EScomunicación

Textos y reflexiones sobre periodismo, tecnología y la relación entre ambos

Kate Middleton y el Efecto Streisand

Deja tu comentario

Parece que la familia real británica no aprende. No hace ni un mes que al príncipe Harry le pillaron disfrutando en Las Vegas e intentaron que las fotos no se difundieran, y ahora vuelven a hacer lo mismo con las fotos del topless de Kate Middleton. En la era de internet, no es sólo que sea imposible controlar el flujo de la información, es que si lo intentas te encuentras con el Efecto Streisand.

 

 

La Wikipedia lo explica perfectamente, y se ha cumplido con creces en este caso. Cualquier intento de censurar una información provoca que automáticamente el interés por esa información se multiplique, logrando una exposición mediática que hubiera sido imposible de obtener por sus propios medios. Es cierto que con Twitter y el modelo de información-al-instante que hace posible, muchas veces las noticias más comentadas son trivialidades, pero es que a los seres humanos nos encanta hablar de trivialidades, es inevitable.

 

Aunque han ganado el juicio contra la revista Closer, es una victoria pírrica. La caja de Pandora se ha abierto y no hay manera de cerrarla; esas imágenes ya están circulando por la red y cualquiera que intente acceder a ellas podrá hacerlo de una manera u otra. Yo he hecho la prueba y he encontrado las páginas escaneadas de la revista en menos de cinco minutos. Es imposible parar los bits.

 

Esto no quita para que tengan todo el derecho del mundo a exigir su retirada y demandar a la publicación, pero han de ser conscientes de que cuando este tipo de contenidos llega a internet, su difusión viral (aumentada por el efecto Streisand) hace inútil cualquier intento de control. Hay que combatir las invasiones del honor y la intimidad donde quiera que se produzcan, pero famosos y otras personalidades deben comprender que ya no basta con una demanda o ganar un juicio para borrar aquello que no interesa difundir. La información es libre en la red, es un hecho, pero la solución no es poner trabas o normas, sino comprender este nuevo escenario y adaptarse a él.

 

Si te gustó este post, compártelo.

 

Publicado por

19 de septiembre de 2012 a las 9:09 am

Deja tu comentario