EScomunicación

Textos y reflexiones sobre periodismo, tecnología y la relación entre ambos

Archive for Mayo, 2012

Estar conectado y estar informado

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Hace ya varias días que leí estas declaraciones de Elsa González de la FAPE y no había encontrado hueco para comentarlas hasta ahora.

 

 

Por supuesto que estar conectado no es lo mismo que estar informado, pero es que el público no se conecta para informarse, o al menos lo que entendíamos tradicionalmente como informarse. Los avances tecnológicos han universalizado el proceso informativo. Consecuencias de esta nueva realidad: sobreabundancia de información y larga cola. Pero no son fenómenos nuevos, el aumento de oferta informativa siempre ha traído consigo una fragmentación de la audiencia y un auge de canales especializados. El público siempre fue un ente heterogéneo de gustos diversos, pero no ha sido hasta ahora que ha encontrado un canal que satisfaga esas necesidades.

 

Cuando tiene la oportunidad, el público busca las noticias que le interesan, y no otras.

Antes, para estar “informado”, había que consumir un producto informativo cerrado y delimitado en espacio y tiempo, léase telediario, periódico o boletín radiofónico. Hoy, cualquier persona que desee estar informada sólo ha de elegir con cuidado las fuentes de su dieta informativa y lo estará dónde y cuándo desee, sin necesidad de señales horarias o primeras ediciones. “Estar conectado no significa estar informado” dice Elsa González. Cierto. Estar conectado es hoy un hecho. Estar informado es hoy una elección. Como siempre ha sido, por otra parte. 

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

30 de Mayo de 2012 a las 8:23 am

¿Cuánto vale un e-book?

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Este artículo del siempre incisivo Matthew Ingram sobre el precio de los ebooks pone el dedo en la llaga en una cuestión que abordé en EScomunicación hace un tiempo, y es el precio de los e-books. ¿Cuánto vale un libro electrónico? Sencillo, lo que los usuarios estén dispuestos a pagar por él. El problema para la industria editorial es que los usuarios no están dispuestos a pagar mucho.

 

La percepción es la que importa, y la percepción del gran público es que los e-books no tienen que ser caros.

Es algo perfectamente comprensible, y que se aplica a todas las industrias culturales. En el caso de los e-books al comprador final no le importa en absoluto los costes de elaboración del libro electrónico o lo valioso que considere el contenido la editorial. Si el precio es considerado abusivo, no lo comprará, pero que luego no se extrañen ni hablen de mercados inmaduros.

 

Tengo un caso muy reciente, un libro escrito por una colega periodista sobre mi lugar de trabajo y las intimidades de los personajes que por él habitan. Es un tema que me interesa, me gusta y me viene bien para mi trabajo, pero no voy a comprar su libro. No lo compraré en papel porque apenas tengo espacio físico en mi casa para tanto libro y no lo voy a comprar en formato electronico porque considero que tiene un precio abusivo. De la versión impresa a la electrónica la rebaja es de poco más de un 30%, pero ¿qué se creen en la editorial?

 

 

Una editorial que posiblemente sea la más grande del mercado español, por cierto. Pero desde luego con esos precios, no van a conseguir que yo les compre un e-book en la vida. Y como yo, creo que lo hará mucha más gente.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

28 de Mayo de 2012 a las 8:24 am

Crea tu propio nicho de mercado

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Volvemos a la serie dedicada a Newsonomics de Ken Doctor, con la octava de las tendencias que moldearán las noticias que recibirás en el futuro. En esta ocasión, vamos a hablar de los nichos de mercado y qué significan para el futuro del periodismo.

 

 

Para nuestros propósitos, definiremos nicho de mercado (o simplemente nicho, para abreviar) como un segmento de la audiencia más o menos especializado. Cuanto más lo sea, más exclusivo será ese nicho. Y en el negocio del periodismo digital, solo hay nichos, no hay nada generalista. Piénsalo, un periódico es el producto informativo generalista por excelencia, un contenedor-resumen de todas las noticias importantes del día dirigido a todo el mundo, sin excepciones. Pero en las noticias digitales no se produce este fenómeno, ya que, en general, los internautas quieren saber sobre temas específicos. Son nichos.

 

Cuando queremos saber sobre escapadas rurales, entramos en el nicho del turismo. Cuando necesitamos información sobre qué hacer para quitar la tos, es un nicho sanitario. Cuando queremos saber cómo va nuestro equipo, es el nicho de deportes… Internet ha hecho que encontrar lecturas especializadas sea más sencillo y la consecuencia es que el periodismo especializado es cada vez más demandado. Encontrar información sobre cualquier tema, sin importar lo específico que sea, es hoy lo más simple del mundo.

 

Un aspecto interesante de los nichos es que permiten atraer mejores anunciantes y conseguir mejores tarifas que las que consiguen las simples “noticias”. Y por eso muchos de los negocios del periodismo del futuro estarán basados en encontrar un nicho de mercado y proporcionarle la información que demanda. Es la aplicación de la teoría de la larga cola al negocio periodístico. Los medios tradicionales no pueden llenar esos nichos y por eso los nuevos medios que aprovechen las posibilidades de la red para hacerse con un nicho tendrán más oportunidades de prosperar.

 

Más en la serie de Newsonomics:

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

25 de Mayo de 2012 a las 8:26 am

Así es mi dieta informativa

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Como seguramente sepas si has leído algo de EScomunicación, sostengo que vivimos en una era de sobreabundancia de información. Nunca en toda la historia de la humanidad se ha generado tanta información, tan rápido y de tantas fuentes. El pasar de la escasez a la abundancia ha cambiado los hábitos de consumo de información de muchas personas y es por eso que ya podemos hablar de la dieta informativa.

 

 

La dieta informativa es algo que todos debemos plantearnos en algún momento. Ante la avalancha de información que nos inunda por todos los medios y canales posibles, hay que elegir con cuidado nuestras fuentes de información. En caso contrario, podemos caer en un consumo excesivo de información, “una suerte de obesidad informativa”, tal y como escribe Mancini en un post de Amphibia, que fue quien me descubrió el concepto de dieta informativa, usado a su vez por Clay Johnson en The Information Diet, un libro que está en mi pila de lecturas 2.0 pendientes.

 

Por eso, y siguiendo el ejemplo de Julio Alonso, voy a haceros partícipes de mi dieta informativa. No pienso que sea la mejor o la más adecuada, pero para mí ha demostrado ser la idónea para estar informado de todos los temas que me interesan. No es una dieta adecuada para todo el mundo, pero es un modelo que podéis utilizar para configurar vuestra propia dieta.

 

Para empezar, hay que decir que en mi consumo de información utilizo el smartphone en la mayoría de momentos que no estoy frente al PC, tanto por las notificaciones como para consultar mis fuentes. Se puede tener una dieta informativa saludable sin un teléfono inteligente, pero te limitará más al estar obligado a conectarte a un ordenador para ello.

 

Mi dieta informativa se sustenta en dos pilares fundamentales: Google Reader y Twitter. El primero lo tengo configurado con más de 180 suscripciones a diferentes páginas y blogs, organizadas en 11 carpetas diferentes. Esto se traduce en que cada dos horas puedo tener de 20 a 40 elementos para leer, dependiendo del día y el momento.

 

  • Las carpetas más revisadas son las dedicadas a Comunicación y Tecnología, donde tengo siempre a mano las noticias más importantes sobre estos temas de páginas de España y América.
  • Tengo otras carpetas dedicadas a temas “serios” como Android, Economía o Politica, pero una dieta informativa completa no estaría equilibrada sin un poco de humor y para eso tengo carpetas como Humor, Varios o Viñetas.
  • Finalmente, completo el Reader con dos carpetas dedicadas a aficiones como los Comics o la Televisión.

 

Consulto el Reader muy a menudo a lo largo del día, revisando las carpetas que más me interesen en cada momento. Con este lector de feeds me mantengo informado de los temas que me interesan profesionalmente y personalmente y constituye el plato principal de mi dieta informativa.

 

Para complementar ese plato y muchas veces mejorarlo, utilizo Twitter. Gracias a la red de microblogging estoy enterado en tiempo real de lo que sucede en los campos más diversos y me sirve también para descubrir nuevas fuentes de información. Sigo a más de 300 cuentas, en las que podemos distinguir varios grupos:

 

  • Las cuentas de amigos y familiares las sigo por razones obvias, aunque siempre pueden sorprenderme en un momento dado con un enlace curioso o interesante, y hay algunos que lo hacen muy a menudo.
  • Sigo también muchas cuentas de periodistas y políticos, para poder estar al tanto de lo que se cuece en mi profesión. He comprobado en más de una ocasión como gracias a Twitter me entero de cosas antes que por los medios tradicionales y casi siempre es gracias a ellos.
  • En mi timeline hay muchas cuentas dedicadas a la tecnología, la comunicación y la web 2.0, a través de las cuales estoy al tanto de todo lo que sucede en el mundillo. Desde las últimas novedades de Android hasta recomendaciones para community managers, pasando por consejos sobre SEO o marketing.
  • Finalmente, el resto de la gente que sigo está enfocado a mi ocio o mis aficiones, con humoristas, escritores, videjojuegos, actores, escritores, series de televisión y algunas cuentas que sólo podemos definir como inclasificables.

 

Pero mi dieta informativa no se sustenta sólo en el 2.0. En lo que se refiere a 1.0, leo como mínimo dos periódicos diarios, normalmente El País y El Mundo, y hago zapping por las cadenas de radio cuando me levanto y cuando me acuesto. Con esas cucharadas de 1.0 completo mi dieta informativa.

 

¿Y cuál es la tuya?

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

23 de Mayo de 2012 a las 8:27 am

Cómo usar Scrivener para mejorar tu blog

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Hay muchos programas pensados para ayudar a escritores y blogueros. No hace mucho tiempo, hablé aquí de algunos de ellos, pero no hay ninguno comparable a Scrivener.

 

 

El programa creado por Literature & Latte es una herramienta increíblemente versátil, apta no sólo para estudiantes, educadores o escritores, el público para el que está pensado, sino también para blogueros. De hecho, parece que estuviera pensado y diseñado teniendo en mente las necesidades de los blogueros, haciendo mucho más fácil infinidad de tareas que los editores integrados de WordPress, Blogger, Tumblr o la plataforma de tu elección no te permiten hacer. Veamos algunas de esas caracteristicas.

 

Comenzando con Scrivener

 

Lo primero que has de hacer con Scrivener para poder sacarle partido de cara a tu blog es crear un nuevo proyecto que, para entendernos, es como se llama a los documentos. La diferencia con otros procesadores de textos es que Scrivener te permite tener múltiples archivos de todo tipo dentro del proyecto y te permite organizarlos fácilmente en carpetas, en diferentes árboles de archivos y moverlos de una manera tan sencilla como arrastrándolos con el raton. Cada archivo puede ser categorizado como desees, usando colores para diferenciarlos si eres más visual. Observa como es el proyecto de EScomunicación:

 

 

Como verás, utilizo la vista de tablón de corcho, en donde he “pinchado” tarjetas de colores con el contenido de los diferentes posts. Amarillo para los que están en borrador, verdes para las entradas que ya están programadas y azules para las que ya se han publicado. Las publicadas están dentro de su propia carpeta para no atiborrar el tablón de tarjetas azules, lógicamente. Para mí, es un modelo de organización que funciona y me sirve para, de un solo vistazo, localizar lo que quiero escribir o ver si es necesario que prepare más borradores. Pero si no te gusta este modelo, Scrivener te permite tenerlo organizado como un árbol de ficheros o bien como texto continuo, un post detrás de otro. La elección es tuya.

 

Si tu blog ya tiene un tiempo, seguramente tendrás una buena cantidad de posts antiguos que tendrás que incorporar a Scrivener de alguna manera. No sé si habrá algún modo más práctico y rápido de hacerlo, en mi caso utilice el viejo método de cortar y pegar cada post en su propio texto dentro del proyecto de EScomunicación. Es un trabajo largo y tedioso, pero a la larga, es la mejor opción. De esta forma, cada uno de los viejos posts lo tengo guardado como texto plano, junto a sus etiquetas y el permalink del mismo. Quizás te preguntes qué necesidad hay de meterse esa cantidad de trabajo y yo te respondo: Para poder hacer uso de las búsquedas.

 

Búsquedas, bucear en tus archivos nunca fue tan fácil

 

Tan sólo por la facilidad de búsqueda que te ofrece Scrivener ya merece la pena utilizarlo. En mi caso, ya tenía más de 190 posts cuando empecé y aunque pueda parecer un lastre, es todo lo contrario. Es un repositorio perfecto de todo lo que has ido pensando y escribiendo, accesible a través del cuadro de búsquedas, situado en la parte superior izquierda de la ventana de Scrivener.

 

 

Vosotros no sé, pero yo después de tantos posts hay veces que no recuerdo si la idea que estoy escribiendo ya la plasmé en una entrada anterior o si he hecho referencia ya a cierto artículo. Para esos casos, nada como hacer una búsqueda rápida y en un momento puedes repasar todos los posts en los que aparece dicha referencia.

 

Asimismo, puedes hacer uso de las colecciones para los temas recurrentes del blog. Las colecciones son agrupaciones de elementos que tú creas a tu propio criterio. En mi caso, puedes ver como he creado una colección para agrupar todos los posts relativos a Newsonomics, pudiendo acceder a la serie completa en cualquier momento. Las posibilidades para que organices tu contenido en colecciones son casi infinitas, al poder sumar un texto preexistente a una o varias de ellas. De esta forma, puedes tener los grandes temas de tu blog siempre a la vista, y con todo lo que has escrito al respecto.

 

 

Referencias, todo al alcance de tu mano

 

Si preparas tus posts en un gestor web, lo más normal es que tengas varias pestañas abiertas de tu navegador cuando tengas que consultar algún dato. En el caso de Scrivener no es necesario, ya que puedes partir la pantalla y tener tu texto en un lado y tus referencias en otro. Bien sea una imagen que necesites para ilustrar el post, un pdf de un informe al que haces referencia o un archivo de sonido, puedes dejarlo todo guardado en tu proyecto y tenerlo disponible para uso futuro. Y lo mejor es que todo ello lo tienes en la misma aplicación, sin necesidad de estar cambiando de ventana.

 

 

Planifica tus entradas

 

Otra de las ventajas que he encontrado a Scrivener es la flexibilidad que te ofrece a la hora de planificar tus posts. Este post sobre Scrivener iba a ser originariamente el 199, pero la actualidad hizo que fuese mejor retrasarlo y no tuve más que desplazarlo dentro de los posts preparados, colocándolo en su lugar en la “parrilla de salida”.

 

 

El orden en que tengo colocadas las notas amarillas no es fortuito. Es el orden en que tengo pensado ir escribiendo y publicando cada post, pero si un tema de actualidad lo demanda o surge una nueva idea que no puede esperar, sólo tengo que modificar el tablón arrastrando y soltando.

 

Estadísticas, el camino recorrido

 

Una de las funciones más importantes de Scrivener es la función de compilación, que unifica todos los elementos de tu proyecto y les da un formato adecuado para su impresión. Yo no voy a imprimir los textos del blog, pero entiendo que habrá blogueros que les parezca una función muy interesante, pues permite crear un pdf, un documento de word o incluso un epub para lectura electronica. Pero lo que me ha gustado, y que aproveché en mi anterior post, es la función de estadísticas del proyecto. Saber que el volumen de lo que he escrito es el equivalente a una novela es gratificante y conocer en el momento que este post es el más largo que he escrito en la historia del blog es útil. Y todo gracias a esa función.

 

 

Trabajando en la nube, trabajando sobre seguro

 

Scrivener es una herramienta que una vez instalada no precisa de conexión a la red, y eso puede ser un plus para los blogueros que gusten de adelantar sus posts con mucho tiempo. Puedes instalarlo en un viejo portatil sin conexión a internet para poder escribir sin distracciones y luego pasar tus textos con un USB, por ejemplo. No creo que haya mucha gente que quiera trabajar offline, pero Scrivener te lo permite si así lo deseas.

 

En mi caso, prefiero hacer uso de internet y aprovecho la nube para evitar molestarme por las copias de seguridad. Scrivener hace copias automáticas prácticamente a cada momento, así que nunca deberías de perder tu trabajo. Para mayor seguridad, yo hago que guarde los proyectos en mi carpeta de Dropbox, de forma que cada copia sube a la nube automáticamente. Esto me permite también utilizar Scrivener para trabajar en el blog desde cualquier ordenador en el que tenga acceso a internet, tanto en casa como en el trabajo.

Creo que queda bien a las claras que estoy encantado con Scrivener. Es un programa que puedes probar de forma gratuita durante 30 días de uso. Es decir, si lo usas las 24 horas la prueba dura 30 dias, pero si lo usas durante 48 horas a la semana, te durara quince semanas. Pero te recomiendo que lo compres, no es nada caro para todo lo que te ofrece y considero que son los 32,87 euros (40 dólares cuando lo adquirí en enero) que mejor he invertido en mucho tiempo.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

21 de Mayo de 2012 a las 8:18 am

Los 10 mejores posts de EScomunicación

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Hace algo más de dos años que comencé con EScomunicación y ya llevo escritas más de 78.000 palabras, el equivalente a un libro de unas 225 páginas o 158 folios impresos. ¿A qué vienen estas cifras? os preguntaréis. Pues a que éste es el post número 200 y la ocasión bien lo merece. Es el momento de echar la vista atrás y contemplar el trabajo realizado y por ello hoy vamos a hacer una lista con los que, en mi opinión, son los 10 mejores posts de EScomunicación. Sin ningún orden particular, son:

 

 

Para mí, estos son los 10 mejores posts de EScomunicación, pero siempre que se hace una lista, hay quien se queda fuera.La serie que dediqué a los gabinetes de prensa y los posts que hacía en inglés son también, en mi opinión, de lo mejor que he escrito. Y a primeros de 2011 hice una serie de predicciones en tres partes para el año que también me dejó buen sabor de boca. Alguna incluso la acerté y todo. Pero estas listas son siempre subjetivas. Por eso os voy a añadir como bonus un nuevo top ten basado en datos objetivos. Os presento los 10 posts más visitados de EScomunicación.

 

10- Lecturas 2.0 esenciales: Here comes everybody

9- La historia de la empresa que no supo adaptarse: Kodak y sus lecciones para la prensa escrita

8- Consejos para neófitos en redes sociales

7- La desaparición de la prensa escrita (I)

6- La era de la tablet: Mi experiencia con la Motorola Xoom

5- Del #15M al #22M: 7 ideas sobre los días que han cambiado España

4- Los periódicos españoles en las redes sociales

3- Seis buenos ejemplos de storytelling en la publicidad

2- Las 4 fases del ciclo de la noticia digital

1- 10 pensamientos sobre el futuro del periodismo

 

Esta visto que la calidad no está reñida con el éxito. ¿Habéis visto cuántos posts de ambas listas coinciden?

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

18 de Mayo de 2012 a las 9:08 am

Categorias: Blog

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El Huffington Post español no pagará a sus blogueros ¡Qué sorpresa!

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Leo sorprendido las quejas y denuncias que se han producido tras el anuncio de Montserrat Domínguez de que el Huffington Post español no pagará a sus blogueros.  ¡Qué sorpresa!

Ya lo dije en Twitter. No sé qué esperaban pero yo, desde luego, en ningún momento pensé que fueran a pagar a los blogueros cuando no lo hace el Huffington americano. Y se ha llevado muchas criticas y denuncias por ello, pero tampoco ha ido engañando a nadie.

 

Podemos argumentar las razones por las que bloguear para otros es un trabajo, pero el hecho es que el HuffPo español no lo considera y no pagará por ello con dinero. Pero sí lo hará con exposición y visibilidad. Lo hablamos hace unos dias por aquí y me autocito: “Pocos de los que escriben en el HuffPo cobran un sueldo. La inmensa mayoría de los autores consiguen exposición y promoción para sus escritos, lo que lleva a otras formas de compensación, pero no un sueldo. Con sus defectos, es un modelo que funciona y que pronto llegará a España”.

 

Visto el precedente americano, cuesta creer que alguien pensara que en España iba a ser diferente

Habría que conocer las condiciones que ofrece el Huffington Post español y qué exige a sus blogueros para poder acogerlos. Quizás no sean condiciones tan draconianas pero eso en cualquier caso deberá valorarlo cada bloguero. Yo, por ejemplo, no me atrevo a decir que no lo haría sin conocer esas condiciones. Escribir en el HuffPo supondría un nivel de exposición imposible de alcanzar por mi cuenta, o al menos imposible de alcanzar en poco tiempo. En cualquier caso, en junio saldremos de dudas y veremos quiénes han pasado por el aro y cuánto tardarán en ser tachados de vendidos e insolidarios…

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

16 de Mayo de 2012 a las 8:33 am