EScomunicación

Textos y reflexiones sobre periodismo, tecnología y la relación entre ambos

Archive for Abril, 2012

Lecturas 2.0: Desnudando a Google, de Alejandro Suárez

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Todos conocemos empresas a las que tenemos identificadas con el mal, y mucho más en el sector de la tecnología. Microsoft ha sido durante muchos años la suma de todos los males, entre otras razones, por el monopolio que han ejercido sobre la informática a nivel doméstico. Apple también cuenta con su cuota de detractores por su ecosistema cerrado. Y luego tenemos el caso de Google.

 

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A ello dedica su libro Desnudando a Google Alejandro Suárez, a poner de manifiesto las prácticas poco éticas de la empresa creada por Page y Brin. Porque muchas veces nos olvidamos que Google es una empresa que se debe a sus accionistas y que busca conseguir el máximo beneficio posible. Cierto es que gracias a ellos tenemos herramientas prácticamente imprescindibles en nuestro día a día como Gmail, Google Maps o Google Docs. Pero eso no debe cegarnos ante la realidad de Google.

 

A lo largo de Desnudando a Google, nos encontramos con la historia de cómo Google ha ido fagocitando un mercado tras otro, destrozando a su competencia y usando el poder que le da ser el primer buscador del mundo. Amparándose en la gratuidad de sus aplicaciones, Google aboga por la libertad de información para recopilar todo sobre nuestras búsquedas, nuestros documentos (Docs), nuestros gustos (+1), nuestras imágenes (Images y Picasa), nuestras agendas (Calendar), nuestros vídeos (Youtube), nuestras calles (Street View), nuestros móviles (Android)… Google tiene mucho interés en devorar y apropiarse de la información, pero no tanto en que los demás conozcamos la suya propia, que suele estar protegida por rigurosos acuerdos de confidencialidad.

 

Sólo eso ya tendría que ponernos en guardia, pero es que hay más. Gobiernos de todo el mundo, desde las duras dictaduras de países como China o Corea del Norte, a las democracias europeas o Estados Unidos, organizaciones públicas o privadas, todos tienen problemas con Google. La compañía californiana no actúa siempre bajo el famoso lema de Don’t be evil, más bien al contrario. Cada nuevo negocio que inician suele encontrarse con que invade alguna parcela de la intimidad o los derechos de los usuarios, y ahí es cuando Google se desentiende y traspasa la responsabilidad al usuario de controlar que su información no aparezca en Google. Ocurre con Street View, con Maps, con las búsquedas… Si hay algo que no quieres que aparezca, ya puedes estar vigilante, porque Google no lo va a estar.

 

Quizás creas que eres sólo un número, pero si lo piensas un momento, eres un número con datos asociados. Google sabe tu nombre, edad, sexo, dónde vives y veraneas. Incluso tiene la fotografía de tu casa. Google te rastrea con fines publicitarios y almacena tus correos y tu agenda. Y eso, por poco que valores tu privacidad, y aunque prometan hacer buen uso de ello, debería inquietarte. El libro de Alejandro Suárez es una llamada de atención para que no nos olvidemos de dónde nos estamos metiendo. Cada vez que haces una búsqueda o ves una publicidad en una web, Google está acumulando más información. No hay que vivir con miedo ni proclamar que el Gran Hermano esta aquí, pero sí debemos saber qué se hace con nuestros datos en la red y libros como éste son vitales para ello. Una lectura muy recomendable.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

30 de Abril de 2012 a las 8:35 am

La prensa ya no es el cuarto poder

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Y no lo digo yo. Lo dice Juan Luis Cebrián:

El consejero delegado del grupo PRISA y presidente de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián, defiende que el periodismo tal y como se ha entendido hasta ahora ha muerto. Y lo ha hecho tras un cambio “bestial” que ha llevado a los medios de comunicación a dejar de ejercer el cuarto poder. “Los diarios ya no vertebran la opinión pública”. Un ejemplo: “Si el Rey ha pedido perdón, no ha sido por los medios sino por lo que se reflejaba de él en las redes sociales”. Es una pérdida de prestigio que, según Cebrián, afecta a los medios y al resto de estamentos democráticos.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

27 de Abril de 2012 a las 8:30 am

El mundo Pro-Am: Cuando los amateurs se profesionalizan

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Llegamos al ecuador de la serie dedicada a las doce tendencias examinadas por Ken Doctor en Newsonomics, que definen el estado actual del mundo de la comunicación. En esta sexta entrega descubriremos cómo vivimos en un mundo Pro-Am, donde los amateurs se han profesionalizado y compiten de tú a tú con los antiguos profesionales.

 

Notes from The Cult of the Amateur

Próximamente, en Lecturas 2.0

El concepto de Pro-Am viene dado por la revolución que ha experimentado el público, que ha dejado de ser un receptor pasivo. Cada vez más, aquellos conocidos anteriormente como “la audiencia” se dedican a generar sus propios contenidos. Plataformas como WordPress, Blogger y muchas otras permiten a cualquier persona crear contenidos y ponerlos a disposición de millones de usuarios en apenas unos minutos. Lo que antes sólo podían afrontar grandes empresas, ahora está al alcance de cualquier con un ordenador, una conexión a internet y ganas de contar algo.

 

Sitios como Huffington Post comenzaron aprovechando el fenómeno Pro-Am en su beneficio. La creciente exposición pública de Ariana Huffington fue la palanca que comenzó el proceso. A partir de ese impulso inicial, convencieron a amateurs de toda clase y condición, desde gente anónima hasta personajes como Al Gore o Jamie Lee Curtis, para que contribuyeran con sus textos. A estos les agregó noticias sindicadas en cantidad y con ello consiguió un todo mayor que la suma de las partes: Un diario político y moderno cargado de noticias y opinión, con un gran secreto. Pocos de los que escriben en el HuffPo cobran un sueldo. La inmensa mayoría de los autores consiguen exposición y promoción para sus escritos, lo que lleva a otras formas de compensación, pero no un sueldo. Con sus defectos, es un modelo que funciona y que pronto llegará a España.

 

Esta revolución de los usuarios dibuja un panorama cambiante en los medios de comunicación,  no exento de peligros. Si cualquiera puede publicar, ¿cómo podemos saber si su motivación es altruista o está movida por algún interés comercial? Es fácil saber cuando una marca está detrás de una publicación, pero ¿qué pasa con los miles de blogueros anónimos o no tan anónimos que hay en la red? ¿O con el último fenómeno de internet, las tuitstars?

 

Como estamos en una fase muy temprana de esta revolución, aún no se han establecido unas reglas de comportamiento claras. Ken Doctor habla del modelo que está comenzando a surgir en Estados Unidos, un modelo piramidal que depende de los editores (que encuentran así una nueva función) para calificar, clasificar y categorizar este nuevo e ingente caudal de contenido. Por eso, la mayoría de empresas a las que hace referencia en el capítulo dedicado a la tendencia número 3 (Redefinir y reinventar lo local en el periodismo) tienen muchos editores y pocos reporteros entre sus empleados a tiempo completo.

 

Esta revolución se relaciona con otra aún más grande, la de la web social. Facebook, Twitter, LinkedIn, Tuenti y otras redes sociales han provocado un cambio profundo en la comunicación social, cuyas consecuencias sólo ahora estamos empezando a comprender. La gente pasa mucho más tiempo en estas páginas que en las webs de noticias. Estas y otras herramientas están haciendo posible que los que antes no tenían voz en el proceso de la noticia ahora sean parte activa, y contribuyan de manera decisiva a su difusión.

 

Y en la próxima entrega, los reporteros se hacen blogueros.

 

Más en la serie de Newsonomics:

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

25 de Abril de 2012 a las 8:38 am

El día del libro es también el día del libro electrónico

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A game of thrones - Juego de tronos

 

Me extrañaría mucho que hoy, día del libro, no haya algún artículo en los periódicos o en las páginas más destacadas de internet defendiendo la importancia del libro impreso y su significación, frente a esa “aberración cultural” que son los libros electrónicos. Sí, esos inventos que están ahora de moda, que son incapaces de transmitir las sensaciones de un buen libro, el tacto de sus hojas o el olor de sus páginas. Todavía queda gente así de fetichista, no me cabe duda.

 

Gente que en un puro afán de esnobismo, considera al libro electrónico y los lectores de tinta electrónica como aparatos que ensucian y prostituyen el hábito de la lectura. Sé que existen, he conocido a alguno. Pero no me he molestado en explicarles por qué están equivocados ¿para qué? Esta gente quiere erigirse en adalides de la Cultura con mayúscula, marcando límites y poniendo rayas negras. Esto es Cultura, esto no lo es. ¿Pero es que no entienden que es lo mismo?

 

Puedo leerme el Quijote en tapa dura, en tapa blanda o en formato electrónico y por no ello dejará de ser una obra maestra. Pero no voy a caer en el error de muchos que atribuyen al soporte (el libro impreso) las virtudes del contenido (la Literatura). Por eso, proclamo que el día del libro es también el día del libro electronico. Porque el contenido es lo que realmente importa.

 

Da igual que esté entre tapas de cuero o detrás de una pantalla de tinta electrónica, la historia de Macondo y la familia Buendía sigue siendo igual de apasionante. Es indiferente que pases la página con tu mano o aprietes un boton, lo harás cuántas veces sea necesario para descubrir quién vence en el juego de tronos de Poniente. Y tanto si lo compras en una tienda física como si lo descargas de internet, en cuanto empieces a leer las andanzas de Guillermo de Baskerville y Adso de Melk quedarás igualmente enganchado.

 

No dejéis que os engañen, esto no es una disyuntiva en la que una opción excluye a la otra. Ambas son perfectamente compatibles y van a vivir juntas durante mucho tiempo. Siempre habrá un mercado para ediciones de coleccionista, para libros de arte y fotografía en gran formato y para facsímiles destinados a bibliófilos. Pero para todo lo demás, el libro electronico está destinado a superar a su progenitor, el venerable libro impreso.

 

Por eso, difúndelo a los cuatro vientos. Hoy es el día del libro, sí, pero también el día del libro electrónico.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

23 de Abril de 2012 a las 8:13 am

Tener un blog puede costarte el empleo

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Si no conoces el caso de Kristopher K. Broooks, ten cuidado con las cosas que escribas en tu blog. Brooks anunció en su blog su contratación en The News Journal de Delaware, con una nota de prensa ficticia en la que incluía una cita de su futuro jefe. A los pocos días, se encontró con una llamada del mismo, que le dijo que la oferta quedaba anulada, por uso indebido del logo del periódico y la cita. Le habían despedido por publicar en su blog.

 

 

Aunque la reacción del periódico es absolutamente desproporcionada, en mi opinión, el error fue de Brooks. Cualquier blog es público y todo lo que se dice en él puede tener consecuencias. Desde luego que anunciar tu nuevo empleo nunca tendría que ser causa de despido, pero en todo hay que guardar las formas, al menos hasta que hayas firmado. En mi caso, siempre me he cuidado muy mucho de mezclar cuestiones laborales con todo lo que escribo en EScomunicación y no he tenido nunca problemas, aunque no puedo descartar que ocurra en el futuro.

 

¿Y tu qué piensas? ¿Se excedió Brooks o la empresa?

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

20 de Abril de 2012 a las 8:38 am

El arte de usar el contenido de otros

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Retomamos la serie de tendencias sobre el futuro de las noticias examinadas por Ken Doctor en su libro Newsonomics. En esta quinta entrega, vamos a hablar de algo que antes, además de estar mal visto, era inmoral e ilegal, pero que hoy es casi un arte, el arte de usar el contenido de otras personas.

Como hemos hablado en alguna ocasión, internet ha eliminado, o está en proceso de eliminar, a muchos intermediarios. A medida que la creación de contenido pasa de los átomos a los bits, muchas industrias y profesiones se vuelven obsoletas. Pero lo que quitan por un lado, lo crean por el otro y nuevos tipos de intermediarios se hacen necesarios para alimentar la industria digital de contenidos.

Piensa en las empresas más exitosas de la red. Google organiza millones de páginas para tus búsquedas, Amazon te ofrece millones de productos de todo tipo para que los compres, Ebay conecta a millones de personas para sus ventas particulares… ¿Notas un patrón? Todo es agregación, lo mismo que ocurre en cualquier centro comercial del mundo, tenerlo todo en un mismo lugar y tener más que los demás. Y en el nuevo mundo digital de las noticias, a mayor cantidad de buenos contenidos mayor posibilidad de éxito.

La cuestión es que la cantidad de buen contenido que una empresa puede generar es limitada. Esta misma página, por ejemplo. Ésta que estás leyendo es la entrada número 188. Según mi criterio, habrá entre 20 y 30 entradas que realmente sean buenas y menos de 10 que considere muy buenas. Así que es natural recurrir a la máxima de Jeff Jarvis: Haz lo que sabes hacer bien y el resto enlázalo. De nuevo, piensa en las páginas más populares del mundo:

Google es la página más visitada de la red y puede decirse que ha construido su negocio en base a los contenidos de otras personas. Su servicio de Google News causa polémica entre los medios, que ven como Google utiliza su contenido y obtiene beneficios publicitarios que deberían ser suyos pero, al mismo tiempo, no pueden prescindir de las visitas que proceden de Google.

Facebook es la segunda página más visitada y el otro gran ejemplo de cómo usar el contenido de otros, siendo una página en la que cada usuario publica enlaces, fotografías y textos destinados a su círculo de amigos. Apela a nuestro yo más básico, a todos nos gusta presumir de lo listos que somos o los sitios que hemos visitado. Facebook te permite hacer eso y mucho más. Y todo ello sin generar contenido propio.

Además de Google y Facebook, tenemos otros ejemplos de páginas que han sustentado su modelo de negocio en el contenido de otras personas. TwitterYahoo, Flickr, Digg, Craigslist, Digg, Reddit, Tuenti, Menéame, Bitacoras… la lista sigue y sigue. Todas ellas se dedican a organizar la miriada de contenidos de la red y ofrecer los más destacados, los más votados o los más cercanos.

Son los nuevos intermediarios de la industria digital del contenido, permitiendo a los usuarios crear su contenido propio para que luego la propia plataforma le recompense en forma de la moneda de cambio en la era digital: exposición y promoción. Todo ello ha llevado a un nuevo fenómeno que en realidad es un viejo fenómeno que ahora es masivo. En la próxima entrega, el mundo Pro-Am. 

 

Más en la serie de Newsonomics:

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

18 de Abril de 2012 a las 9:14 am

Public parts en español

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Después de unos días alejado del blog para coger fuerzas, vuelvo con energías renovadas y con una gran noticia bajo el brazo. Ya está disponible en español Public parts de Jeff Jarvis.

Bajo el título de Partes públicas: Por qué compartir en la era digital mejora nuestra manera de trabajar y vivir, Gestión 2000 ha editado el libro del que hablamos en su momento tanto aquí como en una nueva entrega de lecturas 2.0. Con esta edición en castellano, ya no tienes excusa para leer un libro que aporta una mirada muy necesaria a las nuevas realidades que nos traen los cambios tecnológicos. Como dije hace un par de meses:

La tecnología ha cambiado nuestra forma de ser, y como nos encontramos en esta época de cambio de paradigma, hay mucha resistencia al cambio y miedo a lo desconocido. ¿Qué cosas necesitamos mantener privadas y por qué? ¿Cuáles son las raíces de nuestro temor a perder la privacidad? ¿Cómo relacionamos las diferentes visiones de la privacidad que cada persona tiene? Son preguntas que todos debemos empezar a tener en cuenta. Al igual que en la vida real, en internet cada persona debe poner sus propios límites a lo que quiere compartir con los demás, pero también tiene que sopesar las oportunidades que se pueden perder si no se es público, como recuperar amistades o hacer nuevas relaciones y contactos profesionales.

 

Publicado por Miguel Ángel Alonso Pulido

16 de Abril de 2012 a las 9:25 am